Tras encajar el gol, y pese a los ánimos de sus compañeros, el guardameta del FAR de Rabat decidió quitarse la camiseta y los guantes y abandonar el terreno de juego con el partido aún en juego.
En nuestra opinión este personaje del fútbol deberia de retirarse y quedarse en su casa a reflexionar sobre lo que ha hecho aunque tambien hay que tener dos cojones para hacer lo que ha hecho porque ha visto que no sabe jugar al fútbol y para hacer el ridículo mejor irse a vender al zoco de su pueblo.
